

El mundo ha cambiado. Un extraño suceso antaño adormecido y que había pasado desapercibido para la mayoría de la población mundial ha convertido nuestro planeta en una puerta de paso para una fuerza misteriosa.
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El fenómeno, que al principio se pensó que era aislado y localizado a un solo lugar, poco a poco comenzó a ocurrircon más frecuencia y en diferentes puntos del globo. La barrera que separaba nuestro planeta de otras realidades se vió debilitada y a través de ese fenómeno, que se denominó la Fractura, entramos en contacto con otras dimensiones.
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Los principales países del mundo, por una vez, no se quedaron de brazos cruzados. A través de la O.N.U. se desarrolló una fuerza multinacional de orden digna de ser respetada. Bajo las siglas U.F.O. -United Forces of Order- son capaces de desplegarse de forma meteórica por el globo allá donde son necesarias para cubrir cualquier "evento" ligado a la Fractura o a cualquier tipo de emergencia a gran escala que lo necesite.
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Mientras tanto, bajo ese paraguas de la ONU, otras organizaciones un tanto más opacas y secretas van cobrando vida, alguna de ellas orientada a la ciencia y a la tecnología del más alto nivel, con el super científico planetario Alex LeClerq a la cabeza. Pero también al control y catalogación del gran número de metahumanos y gente fuera de lo normal que ha empezado a proliferar por el planeta.
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Los análisis hacían indicar que todo lo relacionado con La Fractura iba cogiendo ritmo poco a poco y que los pequeños sucesos que habían ido ocurriendo iban creciendo en intensidad. En los círculos científicos se empezó a hablar de El Evento, como suceso vinculado a la Fractura, enorme y potencialmente catastrófico, que nos acechaba em un futuro cercano. El mundo se llenó de gente con poderes y habilidades extraordinarias. Algunos se organizaron para el bien, algunos para el mal. Algunos aceptaron su responsabilidad creciente en un planeta cambiante.
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La división conocida como Hangar 18 nació con ese objetivo, el de vigilar de cerca uno de los puntos más calientes de mundo, el sudoeste de Estados Unidos, y establecer un grupo de individuos especiales como primera línea de defensa de nuestra realidad. Dirigidos por el metahumano místico Cornelius Mist, la división empezó a funcionar utilizando medios e instalaciones de U.F.O. en Arizona, mientras ponñian en marcha su propia estructura. Desgraciadamente, los cálculos habían sido erróneos.
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El Hangar 18 no había llegado a tiempo para enfrentarse a El Evento...
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